Cómo limpiar correctamente una lápida

Cómo limpiar correctamente una lápida

Las lápidas son símbolos perdurables de nuestro vínculo con el pasado; se erigen como testigos silenciosos de las vidas vividas y las historias contadas. Con el paso del tiempo, los elementos pueden ir mermando poco a poco su belleza y nitidez. Para honrar y preservar el legado de nuestros seres queridos, es fundamental aprender a limpiar adecuadamente una lápida. Dale nueva vida a tus queridos monumentos mediante métodos de limpieza eficaces y delicados: en siete sencillos pasos del equipo de expertos de BONNEY WATSON, la funeraria de Washington que opera ininterrumpidamente.

Paso 1: Asegúrate de que la piedra esté bien sujeta.

Las bases de las lápidas antiguas pueden volverse inestables tras cientos de años. Asegúrate de que la lápida con la que estás trabajando esté bien sujeta y no se vaya a caer. Recuerda: lo importante es que te mantengas a salvo durante todo el proceso.

Paso 2: Comprueba la temperatura exterior.

Cuando hace calor: toca la superficie de la lápida con la mano desnuda. ¿La piedra está caliente al tacto? Si es así, no la limpies con agua fría, ya que podría agrietarse. Considera la posibilidad de cubrir la lápida hasta que baje la temperatura. Si no puedes esperar, utiliza agua tibia para limpiar la lápida cuando haga calor.

En épocas de frío: No intentes limpiar una piedra si hay posibilidad de que se den temperaturas bajo cero. El agua se expande al congelarse, por lo que podría filtrarse en las minúsculas grietas de la piedra y aumentar de volumen.

Paso 3: Busca plantas que estén pegadas a la piedra.

Tu primer impulso podría ser arrancar las plantas de la piedra en cuanto las veas, pero los expertos en limpieza de piedras desaconsejan esta práctica.

En su lugar, corta las plantas (especialmente la hiedra) a la raíz y periódicamente a lo largo del tallo. Los brotes de algunas plantas pueden dañar las piedras. Puedes eliminar los brotes, pero es mejor esperar a que la planta se haya secado por completo para terminar de limpiar.

Paso 4: Examina la piedra.

Detente y examina la piedra antes de comenzar el proceso de limpieza. Puede que haya indicios de que sea necesario recurrir a un especialista en conservación de piedra para que se encargue de la limpieza del monumento. A continuación, te indicamos algunos aspectos que debes tener en cuenta al examinar la piedra:

  • Deslaminación: Algunas piedras están formadas por capas. No comiences el proceso de limpieza si observas que las capas de la piedra están empezando a separarse. Esto es un trabajo para un profesional.
  • Sonidos huecos: ¿Oyes un sonido hueco al dar un golpecito suave a la piedra? Si es así, no intentes limpiarla.
  • Grietas grandes: tanto si la piedra presenta grietas causadas por la intrusión de una raíz de árbol como por cualquier otra causa, no intente limpiarla. La piedra es frágil y puede astillarse con facilidad, por lo que debe repararse antes de proceder a su limpieza.

Paso 5: Moja la piedra con agua.

En primer lugar, conviene señalar que nunca se debe utilizar una hidrolimpiadora para limpiar una lápida. Esto causaría daños irreparables. En su lugar, utilice un pulverizador con el modo de pulverización fina activado.

Humedece la piedra con cuidado con agua limpia y observa cómo se seca. Fíjate si hay grietas por tensión en la piedra. Si hay muchas grietas o parecen inusualmente anchas, no sigas con el proceso de limpieza.

Paso 6: Frota suavemente la lápida.

¿Has comprobado que la piedra está en buen estado para que la limpie un aficionado? Si es así, puedes pasar al siguiente paso. Remoja la piedra y espera unos minutos. Raspa el musgo y el resto de vegetación de la piedra con un rascador de madera o plástico.

Paso 7: Enjuaga la piedra.

Enjuaga la lápida para eliminar cualquier resto de suciedad que hayas sacado a la superficie al frotarla suavemente. Te habrás dado cuenta de que en este artículo no se ha mencionado ningún producto de limpieza. La mayoría de las fuentes recomiendan no utilizar ningún producto de limpieza hasta que hayas recibido formación sobre qué productos no dañan la piedra ni la vegetación circundante.

Consejos adicionales para la limpieza de lápidas

En el pasado, los profesionales utilizaban los siguientes productos y herramientas para limpiar los monumentos. Lamentablemente, los expertos coinciden hoy en día en que nunca se deben utilizar estos productos para conservar las lápidas:

  • Bleach
  • Cepillos de alambre
  • Hidrolimpiadoras
  • Herramientas eléctricas

Instrucciones especiales de limpieza para lápidas de granito:

El granito puede calentarse mucho en verano, por lo que limpiarlo en un día caluroso puede resultar problemático. Será difícil mantener la superficie húmeda, ya que el agua se evapora muy rápido. El monumento podría acabar quedando con marcas.

Instrucciones especiales de limpieza para lápidas de bronce:

La limpieza del bronce es diferente a la del granito, la pizarra u otras piedras naturales. Puedes seguir los mismos pasos para limpiar un monumento de bronce; solo tienes que añadir un paso adicional al final. Algunos expertos recomiendan aplicar una capa protectora al monumento de bronce recién limpiado, mientras que otros aconsejan aplicar una fina capa de pasta de cera. Una vez que la superficie se haya secado, púlela hasta conseguir un acabado liso.

BONNEYWATSON
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